Terapia ocupacional

Desi vino el martes a clase después de varios días de ausencia. Justo a tiempo para hacer el examen. Cuando le entregué la hoja esperaba el comportamiento que venía siendo habitual los últimos meses. Pondría su nombre, me lo entregaría, y yo, acto seguido lo enviaría al fondo de la clase para que no molestara a sus compañeros buscando conversación para combatir el aburrimiento. Él se dormiría o bien sacaría de su mochila uno de los libros que le gusta leer, best sellers de contenido erótico.

Sin embargo, esta vez, Desi varió el guión. Al entregarle la hoja me miró y me dijo, este no voy a poder hacerlo porque ni he estudiado ni he prestado atención, pero el próximo lo voy a hacer bien. Yo también varío el mío. Desi, inténtalo. La pregunta tres es un regalo. Léela y contesta, es de puro sentido común, cualquier de vosotros debería ser capaz de hacerla sin haber estudiado. En la pregunta cuatro solo tienes que pintar una pirámide de población, si no sabes te enseño. ¿Con eso voy a poder aprobar? No, pero siempre es mejor que un cero, y además, y no menos importante, por lo menos te entretienes. Ese es el argumento al que yo llamo de terapia ocupacional. No sé si servirá de algo, pero al menos te entretienes. Mi madre lo usa mucho. A mí planchar no me importa, es entretenido. Montar muebles me gusta, es muy entretenido. Por qué no usarlo con una pirámide de población…

En clase de lengua mantuvo su cambio de actitud. Cuando lo separé de su mejor amiga no tuve que volver a explicarle, como cada uno de los días que los separo, que son todos los que vienen a clase, el por qué; Desi lo hizo por mí. De esta forma me pude dar la vuelta y empezar a copiar en la pizarra unos deberes improvisados. Me inventé sobre la marcha la oración para que analizaran sintácticamente. “Ayer le dije cosas horribles a mi madre”. Escuché a Desi comentar en voz alta: como yo. Suelen comentar en voz alta todo aquello que se les pasa por la cabeza, como si no hubiera nadie ahí dentro controlando. Es algo que unos días me parece maravilloso, otros es un tormento. Al girarme compruebo que los está copiando. Su pirámide de población es la mejor de toda la clase. Y por la tarde haría los ejercicios.

Me pregunté por el cambio ¿habría hablado con su madre?

Al final de la hora me pregunta si podrá asistir a la reunión que tendremos la semana que viene su madre, el orientador y yo. ¿Quieres estar? Si se va a hablar de mi FP sí. Bueno, déjame que pregunte.

Su nota en el examen de geografía es un tres y medio. Mejor que cero, no? Sí, mejor que cero.

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8 comentarios sobre “Terapia ocupacional

  1. Eso de que digan en voz alta lo primero que se les pasa por la cabeza tiene su gracia. Necesitarán compartirlo.
    Pues veo que te ha funcionado la terapia ocupacional, ¡ bien!

  2. Para mí, este es uno de los textos más instructivos que has escrito -mejor dicho: que yo he leído de los que tú has escrito. Y lo digo tanto por la forma, con una impecable conjunción de sintesis y relato, como por el contenido, que es pura enseñanza. Me ha gustado mucho. Un abrazo, Patricia.

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