En boca de otros (I)

¿Y a qué venía, a qué venía?
Venía sólo a no acabar,
a perseguir en sí toda la luz,
a iluminar en sí toda la vida
con forma verdadera y suficiente.

 

(Extracto de Mensajera de la estación total. 

Juan Ramón Jiménez)

Cuando no tengo tiempo, hablo en boca de otros.

 

Invierno

No hace falta que me digas que es invierno
lo veo en la luz relente
de tus ojos
y en que ahora los encienden a las seis.
Y en la lana que le pica a las palabras
de tu boca,
y es que no te pusiste camiseta debajo.
Me lo gritan las hojas
que hace tanto tiempo que se me han caído
que ya no queda ni su rastro en el suelo.
Y por mucho que me arropo los oigo -sus gritos-
congelados entre los dedos de los pies.
Y sobre todo es invierno
porque si no fuera invierno
mi aliento no sería vapor y escarcha
-incomprensible y muda-
y te traería de vuelta
al lugar que ocupa el vidrio
-trémulo pero vidrio-
en tus ojos.

Puto frío.

  
(El otro invierno es sólo una estación, y su frío se quita con jerseys o con una copa de vino. Pero inevitablemente pensar en uno, el estacional, trae a la memoria el otro. Mas queda lejos, el otro. He encontrado una selección de poesías frías aquí)

Experimento Constructivo. Fase I.

Reinventa la vida

Rincón de cielo.

Somos grandes,

Complemento perfecto.

Existe otra realidad?

Luis Cernuda

Pero la vida solos la aprendemos

y placer y dolor se ofrecen siempre

tal mundo virgen para cada hombre;

así mi pena inculta es nueva ahora.

Nueva como lo fue al primer hombre

 

Luis Cernuda

Amando el tiempo

 

 

 

Más allá

Más Allá

«(El alma vuelve al cuerpo,
Se dirige a los ojos
Y choca.)- ¡Luz! Me invade
Todo mi ser. !Asombro!


Intacto aún,enorme,
Rodea el tiempo.Ruidos
Irrumpen. !Cómo saltan
sobre los amarillos


Todavía no agudos
de un sol hecho ternura
de rayo alboreado
Para estancia difusa,


Mientras va presentándose
Todas las consistencias
Que al disponerse en cosas
Me limitan, me centran!


¿Hubo un caos?Muy lejos
De su origen, me brinda
Por entre herbor de luz
Frescura en chispas.¡Día!


Una seguridad
Se extiende,cunde, manda.
El esplendor aploma
La insinuada mañana.


Y la mañana pesa,
Vibra sobre mis ojos,
Que volverán a ver
Lo extraordinario: todo.


Todo está concentrado
Por siglos de raíz
Dentro de este minuto,
Eterno y para mí.


Y sobre los instantes
Que pasan de continuo
Voy salvando el presente,
Eternidad en vilo.


Corre la sangre, corre
con fatal avidez.
A ciegas acumulo
Destino: quiero ser.


Ser, nada más. Y basta.
Es la absoluta dicha.
¡Con la esencia en silencio
Tanto se identifica!


¡Al azar de las suertes
Únicas de un tropel
Surgir entre los siglos,
Alzarse con el ser,


Y a la fuerza fundirse
con la sonoridad
Más tenaz: sí,sí,sí,
La palabra del mar!


Todo me comunica,
Vencedor, hecho mundo,
Su brío para ser
De verás real, en triunfo.


Soy, más, estoy. Respiro
Lo profundo es el aire.
La realidad me inventa,
Soy su leyenda.¡Salve!»

Jorge Guillén.

Cántico

Para Diana. Felicidades.