Siempre

por patricia

Mamá, quiero ser tu amigo. Es lo que dice cuando quiere que le de la mano, que le abrace, cuando me quiere acompañar a vaciar el lavaplatos, o a cambiarme de ropa.

Hay conexión muchas veces. Se esconde entre las cosas cotidianas. Y vacío el lavaplatos, y me mira sin decir nada, pero le brillan los ojos, y da saltos, y esta contento. Y está cerca. Y me dan ganas de soltar los vasos, y que se rompan, y espachurrarlo. Yo soy tu amigo, mamá.

Pero de pronto un día sucede. Y la conexión no se esconde en ninguna parte. Te quiero mamá.  Ya no hay vasos que se rompen. Sólo su cabeza buscando mi regazo. Y me coge la mano, y mete sus deditos entre los míos. Y yo los aprieto, y le acaricio la cabecita.  Y es como si nadie hubiera cortado nunca el cordón, y volviera a estar dentro de mi cuerpo, que lo reconoce.

Después se separa, y él vuelve a ser sólo él. Y yo vuelvo a ser sólo yo.Y soy consciente de que siempre ha estado el cordón. Siempre está. Aunque nadie diga nada.

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