Mucha gente no va a hacer la huelga porque ya sabe a priori que no va a servir para nada.
Ese es el sentimiento generalizado hoy. El de derrota colectiva. El de apatía. El de una abulia densa. Da igual lo que yo haga porque nada va a cambiar. No se pueden cambiar las cosas.
Por eso yo voy a hacer huelga el miércoles.
Porque aún tengo fé.
